VV. AA.
Prólogo. Cartas al papa: un servicio a la comunión, por Juan Rubio
Volver a soñar (sin ingenuidad), Rafael Aguirre
La frescura del Evangelio, Dolores Aleixandre
Una súplica por Mons. Romero, Fernando Álvarez de Miranda
Cuente con nosotros, Javier Álvarez-Ossorio
Una ilusión contagiosa, Francisco José Andrades Ledo
En sus hombros, el pueblo de Dios, José María Avendaño Perea
Rostro del Dios que ama incondicionalmente, Loreto Ballester
Tu preocupación, los pobres, Pablo de Benavides Gabernet
Con usted ya no podrán echarnos, José Bono
Gracias por tu diaconía, Andrés Borrego Toledano
Has curado mis heridas, Manuel María Bru Alonso
Contra todo pronóstico es primavera, Josep Maria Carbonell
Sensibilidad con sabor a encuentro, Alberto Fernández del Palacio
No te dejaremos solo en la tarea, María Soledad Galerón
Hablándonos de corazón a corazón, Santiago García Aracil
Me siento invitado a ser otro cura diferente, Antonio García Rubio
¡No te olvides de contar con las mujeres!, Paloma Gómez Borrero
A Francisco, obispo de Roma, José Ignacio González Faus
Un hito en nuestras vidas, Samira El Hadari
Un testigo fiable del Maestro, Juan María Laboa
Sonría siempre como su nombre sonríe, Gabriel Magalhães
Reformar estructuras, Félix Martínez Cabrera
Nuevos deseos de amar y servir, Miguel Miró
Presiento una alegría, María Victoria Molins
Nos confirmas en la comunión, José Moreno Losada
Manos para traer la primavera, Julián del Olmo
Impulsar la renovación evangélica, José Antonio Pagola
¡Que sigas siendo feliz!, Antonio Pelayo
Con el Concilio en el corazón, Armand Puig i Tàrrech
¡No te olvides de África!, José Carlos Rodríguez Soto
Renace la esperanza, Jesús Sánchez Adalid
¡Qué bien te entendemos!, Soledad Suárez
Tiempo para volver a ser discípulos, Santos Urías
¡Cuente con nuestra oración!, Sor Teresita Vega Molina
El Evangelio de la misericordia, Marciano Vidal
He aquí un buen conjunto de cartas dirigidas al papa Francisco que han ido apareciendo semanalmente en la revista Vida Nueva. Han sido escritas por laicos y sacerdotes, obispos y cardenales, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, más creyentes unos o más alejados de la Iglesia otros, con diferentes responsabilidades en la Iglesia o en el mundo y con distintas tareas eclesiales, culturales, económicas o políticas. Unas cartas en las que una diversidad de voces dejan escapar muchas esperanzas y agradecimientos -y no pocos deseos- que se alojaban en el corazón. Los autores de las cartas son: Rafael Aguirre, Dolores Aleixandre, Fernando Álvarez de Miranda, Javier Álvarez-Ossorio, Francisco José Andrades Ledo, José María Avendaño Perea, Loreto Ballester, Pablo de Benavides Gabernet, José Bono, Andrés Borrego Toledano, Manuel María Bru Alonso, Josep Maria Carbonell, Alberto Fernández del Palacio, María Soledad Galerón, Santiago García Aracil, Antonio García Rubio, Paloma Gómez Borrero, José Ignacio González Faus, Samira El Hadari, Juan María Laboa, Gabriel Magalhães, Félix Martínez Cabrera, Miguel Miró, María Victoria Molins, José Moreno Losada, Julián del Olmo, José Antonio Pagola, Antonio Pelayo, Armand Puig i Tàrrech, José Carlos Rodríguez Soto, Jesús Sánchez Adalid, Soledad Suárez, Santos Urías, Sor Teresita Vega Molina y Marciano Vidal.